EEUU/ TERRORISMO

EEUU admite espionaje de operaciones bancarias internacionales

El gobierno de Estados Unidos ha espiado transacciones financieras internacionales desde hace cinco años como parte de su "lucha contra el terrorismo", una acción que recuerda su controvertido programa de espionaje interno a los ciudadanos norteamericanos

El asunto fue revelado el viernes por la prensa estadounidense, que lo cuestionó como un posible atentado a la vida privada, y fue rápidamente confirmado por el gobierno del presidente George W. Bush.


"Estoy particularmente orgulloso de nuestro programa de persecución financiera al terrorismo que, basado en datos brindados por la oficina de investigación, persigue de manera concienzuda las huellas de las transacciones financieras de presuntos terroristas extranjeros", afirmó el secretario del Tesoro, John Snow.


Lanzado tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, el programa ejecutado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) bajo la égida del Departamento del Tesoro, permitió localizar a varias redes terroristas internacionales, aseguró Snow.


Este programa permitió al Departamento del Tesoro analizar la información de Swift, una empresa con sede en Bélgica que es intermediaria en la mayor parte de las transacciones financieras mundiales.


Swift (Society for Worlwide Interbank Financial Telecommunication) no maneja las transferencias, sino la información sobre estas operaciones, por encargo de unas 7.800 entidades financieras.


"Al perseguir el flujo del dinero, Estados Unidos fue capaz de localizar a los operarios y sus financistas, identificar redes terroristas y ayudar a llevarlas a la justicia y salvar vidas", indicó Snow, visiblemente contrariado porque este programa se hizo público.


"El programa es coherente con nuestros valores democráticos y nuestras tradiciones judiciales. Sé que está destinado a hacer de Estados Unidos y el mundo lugares más seguros", aseveró.


Snow subrayó que el programa se centró en personas bajo sospecha de estar vinculadas a la organización terrorista Al Qaida.


Pero según informó el New York Times, miles de transacciones financieras, entre ellas algunas de las realizadas en cajeros, compras con tarjeta de crédito y envíos de dinero, realizadas por ciudadanos estadounidenses y extranjeros también cayeron en la investigación.


El New York Times aseguró que el programa ayudó en la captura de un alto miembro de Al Qaida en el sudeste asiático, identificado como Riduan Isamuddin, más conocido como Hambali, quien se cree que fue el cerebro de los atentados perpetrados en 2002 en el balneario indonesio de Bali.


El espionaje bancario funcionó en paralelo con el programa de vigilancia clandestina de conversaciones telefónicas, o de comunicaciones vía fax o internet, que realizó durante varios años la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), indicó el diario Washington Post.


La existencia de estas escuchas telefónicas suscitaron una enorme controversia política en Estados Unidos, azuzada por la oposición demócrata que las calificó de ilegales, pocos meses antes de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.


Swift reconoció el viernes haber transmitido un "número limitado" de datos a las autoridades norteamericanas, en un comunicado divulgado en Bruselas.


"Tras los atentados del 11 de septiembre, Swift respondió a las demandas concernientes a un número limitado de datos formuladas por la oficina de control de bienes financieros del Departamento norteamericano del Tesoro", indicó Swift en un comunicado.


"Swift negoció con el Tesoro norteamericano la amplitud y alcance de estas demandas. A través de ese proceso, Swift recibió garantías significativas concernientes al objetivo, la confidencialidad, el alcance y el control del número limitado de datos producidos bajo esos pedidos", agrega el comunicado.


El subsecretario del Departamento del Tesoro, Stuart Levey, señaló al diario neoyorquino que el programa fue realizado por la CIA y supervisado por su departamento.


Levey afirmó que el control de las transacciones bancarias internacionales dio a Estados Unidos "una vía única y muy detallada sobre las operaciones de las redes terroristas".


El funcionario del Tesoro subrayó que el programa es absolutamente legal.


(AFP)