EL GOBIERNO DE IZQUIERDA NO PIENSA EN LA LEGALIZACIÓN
Marihuana en Uruguay: la más legal entre las drogas ilegales

Las autoridades apuntan sus esfuerzos hacia otras sustancias más duras
M. CASACUBERTA

Fumatas. Batlle quería legalizar su venta, pero todo quedó en una propuesta

POR ELISA LIEBER DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR
Fumatas colectivas en el Parque Rodó para pedir la legalización de la marihuana, ecos que resuenan de un llamado del ex presidente Jorge Batlle para liberalizar su venta y un debate que despierta cada primavera con una fuerte fragancia en el estadio, en los conciertos o en las plazas. En Uruguay –donde la mitad de las personas fumó marihuana al menos una vez en su vida– no está penado su consumo, pero tampoco está permitido hacerlo libremente. Según la ley, una persona debe ser detenida y derivada a tratamiento en caso de ser hallada consumiendo. Un consumidor también puede ser detenido para investigar dónde compró la droga y, sobre todo, si él mismo trafica. Aunque detectar a alguien que está fumando marihuana es una tarea sencilla, las detenciones son cosa del pasado y ahora las autoridades están abocadas a la lucha contra otras sustancias, como la pasta base.
Desde hace 10 minutos que Sebastián desahace (desmorrugaba, en la jerga de los consumidores) una piedra de marihuana prensada, sobre un papel de diario viejo. Cuando se acercó un cliente, dejó de lado su tarea y procuró vender alguna de las caravanas que exponía sobre una tela negra afelpada. Al rato, se encendió con total naturalidad un porro (cigarrillo armado de marihuana). “Acá en la feria no pasa nada. Si se acerca un cana, lo apago y queda por esa”, relató El Cachi, como es apodado.
El Cachi tiene 31 años y desde hace 12 que fuma marihuana. Tiene un hijo de un año y estudió Técnico en Electricidad en la UTU.
¿Qué es consumir marihuana para él? “Fumo un cigarrillo casi todos los días. Hay días que sólo quemo una punta (resto de un cigarrillo ya empezado)”. ¿Alguna vez se preocupó por los daños que le puede provocar a la salud? “Hago cosas peores que fumar marihuana. Como frituras… yo que sé”. ¿Es difícil conseguir marihuana? “Siempre hay un amigo de un amigo que vende. Sentís el olor en cualquier lado, en un boliche, en la calle, en la rambla… Buscas a quién está consumiendo y le pedís que te tire con algo”. ¿Fumar está permitido o no? “Es una droga, las drogas están prohibidas, pero ésta es suavecita. Te digo por experiencia”, contestó y esbozó una sonrisa.
Esta última pregunta también la respondió Milton Romani, secretario general de la Junta Nacional de Drogas. “No está permitido fumar marihuana, pero está casi admitido socialmente. Como te digo una cosa, te digo la otra. Una persona que está consumiendo un porro en la rambla y no tiene nada más que eso, no le pasa nada. Si tenés tres porros, te pueden detener y el juez determina si es para consumo propio o para vender”, explicó Romani.
El consumo de marihuana no es punible, aunque sí la posesión y el tráfico, según la ley uruguaya. “Hay una pequeña trampa, un vacío legal, un territorio de nadie en donde te pueden detener para tratar de investigar si vos sólo estás consumiendo o te dedicas al tráfico. Pero todo queda en manos del juez”, agregó Romani.

Consumo o tráfico. Jorge Díaz, juez letrado en lo penal de la Ciudad de la Costa –que abarca desde el Puente Carrasco hasta Solís–, afirmó que en dos años de ejercicio en esa dependencia nunca le llegó nadie para investigar por consumo de marihuana y que sólo abordó dos casos de tráfico.
“Con hasta 100 gramos de marihuana prácticamente no se procesa a nadie. Si se encuentra a una persona con 50 porros, se lo puede procesar. También depende de otros factores: si la persona tiene mucho dinero encima; si la droga está acondicionada para vender, en bolsitas; si está en la puerta de una discoteca o la tiene en su casa”, detalló Díaz. Y agregó: “Antes, inclusive te podían procesar por convidarle a otra persona. Eso era considerado tráfico, pero los tiempos cambian. Ahora, nadie te va a detener por tener unos porros en el bolsillo”.
Lucas es dealer (comercializa drogas) desde los 17 años y vende marihuana al menudeo para no correr riesgos. “Nunca tengo más de 100 gramos arriba”, explicó.
Este joven –que pidió que se utilice un seudónimo porque traficar está penado por la ley– dijo que sólo vende marihuana porque no es tan peligroso como traficar con otras drogas.
Lucas vende por mes alrededor de un kilo de marihuana, que sirve para armar entre 80 y 100 porros. “Cada porro sale unos $ 30, son bicocas comparado con lo que se saca por otras drogas, pero ahora vender pasta base está salado”.
Para las autoridades es más fácil detectar la venta de marihuana que de otras sustancias. “Para que sea rentable debe ser introducida en cantidades importantes. Por ejemplo en una avioneta en cantidades no menores a 450 kilogramos”, explicó Julio Guarteche, responsable de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas.

Desacato a la ley.Pero más allá de lo que ocurre en el terreno, fumar libremente marihuana no está permitido. Según el artículo 40 del decreto ley 14.294, “el que fuere sorprendido consumiendo sustancias estupefacientes” o en “circunstancias que hagan presumir que acaba de hacerlo” deberá ser puesto a disposición de la Justicia para ordenar un control médico y si es necesario, derivarlo a un establecimiento público o privado.
El juez Díaz afirmó que “este decreto en la práctica no se aplica”. Para este magistrado, no tiene sentido que detengan a alguien por consumir marihuana y lo lleven ante el juez. Primero, porque “hay muchos casos para atender, muchos adictos de pasta base, y no hay tiempo de dedicarse a la marihuana”. Segundo, porque “el objetivo son los narcotraficantes y la experiencia indica que nadie te va a decir dónde consiguió la sustancia”. Y tercero, porque en caso de que se intente derivar a un consumidor a un centro de rehabilitación, “no hay a dónde enviarlo y, además, no se puede ocupar una cama con un consumidor de marihuana si tenés al lado a uno que toma pasta base y delinque”.

Marihuana como alternativa. El alto consumo de pasta base es uno de los motivos que deberían determinar la legalización de la marihuana, según la Comisión Pro Legalización de la Marihuana, integrada por ocho miembros permanentes que representan diferentes barrios capitalinos.
“La marihuana es una buena alternativa para quienes consumen otras drogas. No descontrola a los consumidores como la pasta base, por ejemplo. En caso de legalizarse la marihuana, se pueden implementar planes avalados por el Estado para sustituir sustancias como se hace en Holanda”, indicó Jorge Ruiz Garategui, presidente de esta Comisión, que está redactando un proyecto de ley para así recolectar firmas y presentarlo ante el Parlamento.
Para el secretario de la Junta, Romani, no todo es tan fácil. “Nada te asegura que un adicto a la pasta base acepte pasarse a la marihuana como si nada. A parte, hay un juego de poder. Muchos países no verían con buenos ojos a Uruguay si legalizara la marihuana”. Para el artesano Sebastián, en cambio, legalizar la marihuana “es una deuda de nuestro querido gobierno progresista. Para eso, Batlle era mucho más auténtico. Propuso la legalización y nos dejó como un país progresista ante el mundo… Pero bue, quedó en la nada, ¿no?”.

Contrapunto
Pablo Álvarez
Diputado del MPP, Frente Amplio
“Estoy totalmente de acuerdo en que se legalice el consumo de marihuana. Ya hay una suerte de permiso de hecho. Creo que hay que legalizar su venta definitivamente porque hay otras drogas legales que son mucho más dañinas, por ejemplo, el alcohol que produce el propio Estado”.

Gustavo Borsari
Diputado del Herrerismo, Partido Nacional
“Estoy en desacuerdo en legalizar la marihuana. Creo que legalizarla extendería el uso y sería pernicioso para la sociedad en general. Hay una ley que prohíbe el consumo y, en lugar de buscar alternativa, hay que hacerla cumplir. El Ministerio del Interior tiene que cumplir su deber”.

Daniel Dianchi
Diputado de la Lista 15, Partido Colorado “Estoy en contra de legalizarla. Aquí tiene que haber toda una política de educación y concientización de los perjuicios. Hay mucho de hipocresía. Si hay algo prohibido, hay que hacer cumplir la prohibición. Las autoridades advierten lo que está ocurriendo y siguen de largo”.

La cifra
5 de 10
uruguayos han experimentado con la marihuana, duplicándose este porcentaje en la población de 12 a 29 años.


Haga orinar a su hijo en un tachito y sabrá si se droga
Imagínese por un momento que tiene 16 años, son las 4:00 de la mañana y sus padres lo están esperando despiertos porque no sabían dónde estaba. Imagínese que ellos desconfían de lo que consumió. Imagínese que lo hacen orinar dentro de un tachito para saber si tomó droga e, inclusive, qué tipo de sustancia consumió: marihuana, cocaína, anfetaminas o morfina. Todo esto es posible con un test para drogas que funciona igual que los de embarazo o de glicemia. Se trata de un test cualitativo, pero no cuantitativo. Se puede corroborar que alguien consumió, pero no cuánto consumió. Este producto fue lanzado al mercado hace unos meses en Uruguay, pero fue retirado de la venta en farmacias. El Ministerio de Salud Pública está estudiando la posibilidad de que pueda ser comercializado masivamente en farmacias porque este producto tendría una connotación social importante.

Claves sobre la marihuana
La marihuana es una droga blanda derivada del cannabis y es el estupefaciente ilegal más utilizado en el mundo. Los efectos más frecuentes son la relajación, desinhibición, hilaridad, sensación de lentitud en el paso del tiempo, somnolencia, alteraciones sensoriales y dificultad en el ejercicio de funciones complejas. Tras el consumo de cannabis también pueden darse diversas reacciones orgánicas, entre ellas aumento del apetito, sequedad de la boca y ojos brillantes y enrojecidos. En los últimos tiempos se ha generado una gran confusión en torno al uso terapéutico de los derivados del cannabis. Se ha pretendido, en ocasiones, relacionar la posible capacidad terapéutica de uno de los 60 cannabinoides activos que contiene la marihuana, con la supuesta bondad de su consumo. Sin embargo, nada tiene que ver la investigación médica sobre estos temas (aún en fase inicial) con los consumos recreativos, según información de la Junta Nacional de Droga.


Extraído de www.mio.com.uy